Huatusco: Una Tradición con delicioso sabor
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Huatusco: Una Tradición con delicioso sabor

Una rapsodia culinaria de exquisita preparación con sede en tierras huatusqueñas.

   La comida de Huatusco es mucho más que un pretexto para el apetito saciar, más que de calmar el hambre, se puede decir que su objetivo es la de al alma apaciguar y tan ambiciosa encomienda se nutre de primera mano de la rica tradición oral, en la cual, las bocas más antiguas vierten las recetas para nuevas generaciones alimentar. En Huatusco pues, no hay recetarios ni medidas, solamente sazón que al comensal recibe con su aroma como la mejor de las bienvenidas a esta tierra de abundante fertilidad, donde los ingredientes locales comprenden desde los frutos del mar, hasta la carne de cerdo, las flores de izote o algunos más exóticos como las chicanas o los tepejilotes.

 

 

   Y si diversidad se busca, diversidad en la cocina huatusqueña… ¡Se ha de encontrar! Confeccionada con siglos de perfeccionamiento, los platillos de Huatusco lograrán conquistar lo mismo al más cándido que al más experto. De Huatusco es por ejemplo la exótica sopa de Chayotextle, un caldo que se prepara con la raíz del chayote y que incorpora los sabores del huevo y el pollo. Pero, en igual medida resulta delicioso el chileatole de flores de izote con carne de cerdo, o bien, los exquisitos tamales de cozamalo, que se tratan de tamales de masa de maíz, redondos y aplastados y que adquieren un sabor distintivo al estar envueltos en hojas de cozamalo, una planta que se distingue por su forma alargada y su penetrante aroma.

   Pero lo bueno apenas comienza… ¿Qué mexicano no se ha antojado con una deliciosa sopa de flor de calabaza alguna vez en su vida? Sin embargo la receta de la sopa de flor de calabaza huatusqueña, es una delicia que cautivará al paladar y que además resulta un emblema de la típica celebración del Día de Muertos en esta región. Para preparar esta vianda sin parangón es necesario poner a freír una mezcla de jitomate molido, con ajo y cebolla, a la cual se agregará caldo de pollo, consomé en polvo, calabacitas cortadas en juliana, chile poblano en tiras, elote en grano y dando el toque de distinción: hojas de epazote al gusto. Una vez que el caldo ha hervido, la mezcla se enriquecerá con los colores y las texturas de las flores de calabaza, el queso fresco y las tortillas fritas. 

   Siguiendo la línea de los ingredientes naturales huatusqueños, no podemos dejar de lado al tepejilote, también conocido como Pacaya, endémica de Veracruz y con propiedades medicinales. Su sabor ligeramente amargo lo vuelve un ingrediente versátil, ideal para ser preparado lo mismo capeado, que en caldillo de jitomate, o bien, en escabeche o ¿Porqué no? Asado a las brasas. Sin embargo para degustar esta delicia de la región nada mejor que en la deliciosa versión huatusqueña de tepejilotes capeados, donde usando sólo los brotes más tiernos y ligeramente hervidos con sal, se cubren en harina y se proceden a capear. Al final el comensal saltará de gusto, cuando en su boca se mezclen las notas de este manjar junto con la salsa de jitomate, ajo, cebolla, orégano y chile jalapeño, con la cual se habrán de bañar.

   Pero no podríamos despedir a esta paradisiaca región culinaria, sin antes hacer referencia a su platillo estrella por tradición: el tlatonile, el llamado ‘guiso de los grandes señores’ que no es otra cosa que un híbrido entre un consomé y un mole, en cuya espesura destacan las notas de los chiles comapeños, el chile ancho, el ajonjolí y el epazote, salsa con la cual se procederá a sazonar una fiesta de verduras hervidas en las esencias del laurel y el perejil como las zanahorias y el poro y por supuesto, el ingrediente selecto: la carne de pollo, que no puede faltar en tan loable alimento de típica estampa huatusqueña.

 

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