Cautiva tus sentidos con la gastronomía de Tuxpan
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Cautiva tus sentidos con la gastronomía de Tuxpan

Un puerto donde las ollas indígenas cantan arias mestizas.

   El aire de Tuxpan, lleva en su esencia, mucho más que el rumor de la brea y la fresca brisa marina. El aire de Tuxpan está cargado de aromas de guisos, de ingredientes hirviendo, de la molienda y del crepitar de los alimentos al tueste. Luego todos estos olores se conjuntan y mezclándose con la caricia salina, llenan el ambiente de una atmósfera irresistible que habrá de abrir el apetito sin siquiera pedir permiso y entre plato y plato la herencia de un pasado y la riqueza del presente decorarán cada vianda tuxpeña como un delicioso aliciente.

 

 

   En las tierras tuxpeñas, el sazón huasteco se mezcla con los ingredientes del mar y como un primer acercamiento a la fiesta de sus sabores, el visitante podrá degustar sus especialidades en mariscos, lo mismo en sopas, caldos o cocteles y fascinar su paladar con el celebérrimo chilpachole de jaiba, un invitado infalible en todos los menús tuxpeños. Pero esto es sólo el comienzo, si el comensal así lo prefiere puede comenzar su expedición culinaria con un caldo de tocón, un espeso caldo de tomate que se guisa con epazote y cebolla y que se enriquece con tortilla y camarón, dando como resultado una instantánea satisfacción, Pero también está la huataza, una versión más elaborada del caldo anterior que lleva masa y chile.

   El chicharrón es también uno de los ingredientes de gran predilección en el puerto de Tuxpan y un ingrediente muy socorrido al momento de rellenar los piques, un tamal envuelto en hoja de plátano; o bien en la preparación de plátano verde con chicharrón una expresión de sabor que hace del contraste su mejor sazonador. Pero mención especial en esta procesión gastronómica, merece las enchiladas de pipían, una versión del clásico mexicano hechas con una salsa de semillas de pipían y chile serrano, las cuales se sirven generosamente con una guarnición de cecina o pescado frito… simplemente exquisito.

   Pero en el repertorio gastronómico de Tuxpan hay también opciones para calmar la sed con un toque porteño de peculiar acento tuxpeño. En plazas, parques o fondas por igual, el visitante podrá regocijarse con el sabor de bebidas frescas elaboradas con frutas de temporada las cuales son aderezadas con esencias como la vainilla o el rompope. Pero si de especialidades se trata, típicamente tuxpeño resultará el preparado de guanábana o bien el coco ginebra y de un distinguido regusto, el afamado cachón, una peculiar bebida de calabaza con leche y canela. Pero, como indiscutible soberano de la bebida tuxpeña, está el Timbakey: una bebida de exótico sabor, tanto como el nombre, que se consigue al mezclar licuado de plátano, junto con leche condensada, esencia de grosella, azúcar y una buena dotación de hielos.

   Para cerrar con broche de oro, Tuxpan ofrece exquisitas expresiones de dulzor para el comensal que se entregue a su disfrute. Si éste es recatado y prefiere la sencillez, un chamitle habrá de ser la elección predilecta, pues se trata de un pequeño tamal de una masa dulce que no lleva relleno alguno más que la experiencia de las dedicadas manos tuxpeñas, pero también está el chichimbre, un esponjoso pan perfumado de canela y jengibre. Pero, si por el contrario, el comensal gusta de los excesos, Tuxpan satisfacerá hasta al más exigente de los deseos con un delicioso chamicle, una suerte de budín que se consigue con la molienda de elote con mantequilla y que es enriquecido con las notas de la miel de piloncillo, la canela y las pasas, dando lugar a un postre excepcional que a decir de los locales es simplemente ‘sabroso.’

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